JDI IN THE NEWS - 2009

Claudia Núñez, Los reos jóvenes sufren abusos, La Raza, December 19, 2009

Al menos 20% ha sido víctima de violación, revela un estudio nacional

Son el hogar de miles de menores problemáticos, pero para decenas de ellos es una pesadilla repleta de abusos sexuales a manos de quienes supuestamente deben reformarlos.

Niños de 14 años que dicen estar obligados a sostener encuentros sexuales a cambio de comida o menores de 16 que afirman haber sido violados hasta en seis ocasiones son parte de la primera investigación sobre asaltos sexuales realizada en correccionales juveniles del país, un estudio, que según expertos, revelará cifras asombrosas.

Los resultados de la encuesta que comprendió más de 2,700 centros de detención para menores serán dados a conocer la primera semana de enero; sin embargo, informes de una muestra preliminar indican que de 650 menores entrevistados 20 de cada 100 dijo haber sido víctima de un asalto sexual.

"Es impactante lo que está sucediendo y lamentablemente los resultados podrían estar lejos de demostrar lo que verdaderamente está sucediendo en estos centros", detalló Melissa Rothstein, directora en la costa oeste de Just Detention International (JDI), organización mundial que aboga por un alto a la violencia sexual que sufren los detenidos.

Sin embargo, los defensores de los reos sostienen que el número real de incidentes de carácter sexual es probablemente aún mayor.

De cuerdo con Rothstein, decenas de jóvenes tienen miedo o vergüenza de revelar que han sido víctimas de abusos sexuales, especialmente porque aún se encuentran recluidos y consideran que pueden sufrir represalias.

"Están aterrados de que vuelva pasarles", expresó la experta en entrevista con La Opinión.

La Oficina de Estadísticas de Justicia (BJS) para las correcciones de menores estima que hasta 2004 había aproximadamente 2,821 denuncias formales de violencia sexual contra jóvenes en los centros residenciales públicos o privados.

Un estudio privado realizado por la agencia de noticias Prensa Asociada reveló que más de 13,000 denuncias de abusos fueron identificadas en los centros correccionales de menores en todo el país entre 2004 y 2007, año en el que la población de detenidos era de apenas 46,000 menores.

Casos como el del custodio Gilbert Hicks, declarado culpable en 2005 de asalto sexual después de haber "agarrado, exprimido y retorcido" los testículos de un niño, de acuerdo con una demanda federal, forman parte de las aterradoras historias que estos pequeños han debido sufrir.

Hicks, de 50 años y ex empleado en la Correccional Juvenil Hawaii Fondo, fue investigado cuando un niño buscó atención médica a causa de dolor e hinchazón en sus testículos, 10 días después de haber sido abusado por el celador.

El reporte indica que Hicks se burló de él, preguntando: "¿Qué, quieres que te apriete [los genitales] de nuevo?"

El guardia fue sentenciado a cinco años de libertad condicional y supuestamente abusó de otros dos niños de la misma manera.

Jerome Miller, cofundador del Centro Nacional sobre Instituciones y Alternativas, organización que apela a reformas en las cárceles de menores, describió la situación como una crisis nacional que ha estado sucediendo durante años y a la que no se le ha prestado la atención debida.

Sin embargo, la gran mayoría de estos delitos no llegan a delatarse de manera formal. Por ello, la actual encuesta y la primera en su tipo, buscó que de manera anónima los jóvenes hablaran de los abusos que están viviendo.

El sondeo se realizó de manera computarizada y la identidad de los menores no fue requerida.

La prueba, no obstante, no se desarrolló en lenguas diferentes al inglés y tampoco incluyó centros para menores indocumentados, ya que éstos, aunque sirven de lugares de detención, están clasificados como refugios.

"Una conclusión es clara: el asalto sexual en las penitenciarías de menores es un problema grave que no puede ser ignorado", recalcó la portavoz de JDI.

Los resultados totales y detalles del sondeo serán públicos el 7 de enero, fecha en que diversas organizaciones tienen previsto poner en marcha propuestas de solución para minimizar y reducir del todo esta problemática.

La encuesta forma parte de la Ley de Eliminación de la Violación de Prisiones (PREA) que en 2003 entró en vigor.

Los expertos coincidieron en que estos jóvenes, muchos de ellos con historias de abuso desde la infancia y clasificados entre los más problemáticos en el país, tienen derecho a un ambiente seguro, sano y libre de la victimización.


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